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Mariano Arsuaga invita a habitar el universo de color que ha creado con sus cuadros en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela

La exposición ‘Jardines en el aire’ puede visitarse hasta el 4 de febrero

 

Caminar por un sueño o un recuerdo. Habitar un universo de color. Descubrir las claves sensibles e intelectuales que han dado forma a unos cuadros. Recorrer las hojas de unos diarios que describen las historias de unos trazos que nacieron en un taller, en un valle, tal vez ayer, o quizá hoy, o en cada momento, al encontrarse con cada visitante. Un lugar donde mirar, pensar y sentir el arco de intenciones completo de la pintura. Así presenta Mariano Arsuaga su exposición, ‘Jardines en el aire’ y así invita a visitarla y a vivirla en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela.

Mariano Arsuaga ha presentado esta mañana en rueda de prensa la exposición junto a la directora del Área de Educación y Cultura, Maitena Muruzábal. ‘Jardines en el aire’ podrá visitarse en el Pabellón de Mixtos hasta el 4 de febrero. El horario de visita es de martes a viernes de 18 a 20.30 horas, los sábados de 12 a 14 horas y de 18 a 20.30 horas y los domingos y festivos de 12 a 14 horas. Los días 25 de diciembre, 1 y 6 de enero los pabellones de exposición permanecerán cerrados.

En realidad, esta muestra forma parte de una propuesta que engloba tres exposiciones diferentes, aunque hermanas, que las une. La primera se ha desarrollado este otoño en la Ganbara del Koldo Mitxelena Kulturunea de San Sebastián, la segunda es esta propuesta en la Ciudadela, y la tercera llegará en la primavera del 2018 a la Fundación Sancho el Sabio de Vitoria. Las tres exposiciones comparten catálogo, un archivador que las une y que recoge los diarios de trabajo que están en el origen de esas exposiciones. Estas hojas de los diarios recogen lecturas, citas, referencias a pintores y otros textos con los que se nutre el autor para traducir la vida a través de la pintura.

‘Jardines en el aire’

‘Jardines en el aire’ sintetiza el espíritu global de las tres exposiciones en las que ha trabajado el autor. Con este nombre apunta el paralelismo que Arsuaga traza entre un jardín y una exposición: ambos son una parcela acotada por límites en donde puede contenerse el universo y ambos comparten ese doble carácter de ser construcciones materiales e intelectuales al mismo tiempo.

Así, ‘Jardines en el aire’ son unos cuadros y es una intervención en una zona del espacio de exposición que pretende acentuar las sensaciones visuales del espectador e introducirle en un universo de color, a la manera que uno se sumerge en un recuerdo o en un sueño. Es una invitación a la posibilidad de habitar un cuadro y de adentrarse en las claves intelectuales y sensibles que le dan forma. Tal y como explica su propio autor, la intervención plantea un lugar donde mirar, pensar y sentir la pintura de otra manera.

Las obras expuestas fueron creadas a partir de otoño de 2010, tras un paréntesis debido a una enfermedad y tras el fallecimiento de los padres del autor. Arsuaga confiesa que fue entonces, a finales de 2010, cuando comenzó a recuperarse del inmovilismo y volvió a pasear por la senda de la pintura. Ese tránsito desde una oscura situación hasta otra luminosidad se refleja en los cuadros, en el paso de los barrotes de celda al espacio luminoso de la naturaleza en los troncos que cierran la muestra.

Con esta exposición, Arsuaga explora diversas facetas de su trabajo que abarcan el arco de intenciones completo de la pintura: la reflexión, la expresión, el efecto sensible del color y las claves intelectuales que están en su base.

En la exposición, hay un cuadro muy especial para el autor, ‘Cuatro Veces Nieve’. Esta obra estuvo expuesta en la Ciudadela hace dos décadas cuando aún estaba inacabada y hoy puede contemplarse terminada. Arsuaga sorprende ahora al espectador con otra obra que no ha dado por terminada, ‘Falura’, con la esperanza de verla completa algún día de nuevo en la Ciudadela.

Mariano Arsuaga

Mariano Arsuaga nace en Irún en 1954 y desde los 8 años vive en Tolosa de cuya comarca es originaria su familia. Estudia en la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad de Navarra entre 1971 y 1975, tras lo cual decide dedicarse a la pintura. En 1984 recibe una beca de Trabajo para el curso 1984-85 de la Diputación Foral de Guipúzcoa mientras pinta en Alkiza y participa en el montaje colectivo de E.A.E. (Euskal Artisten Elkartea) para el III Congreso de Antropología en Zorroaga.

Sus pinturas son seleccionadas en diversas muestras y desde el año 1986 vive y trabaja en Berastegi. En otoño de 1992 y primeros meses de 1993 colabora con el Estudio de Arquitectura de Luis Castillo (Premio Europa Nostrum por su restauración de “El Capricho” de Gaudí) y reside en Santander. Esta colaboración se extiende hasta el año 1994 con la realización de las vidrieras de la Iglesia del Sagrado Corazón de Torrelavega en el taller de los hermanos Barrio de Burgos (80 metros cuadrados). En 1993, recorre el norte de Italia con María Cueto teniendo como base el pueblo de Vinci durante 4 meses.

En 1994 edita con Manuel Bello la carpeta de serigrafías “Las Cuatro Estaciones” y en 1997 con Laureano Olaetxea, en el taller del Gallinero, llevan adelante la edición serigráfica “Cuatro Veces Nieve”. Colabora en varias ediciones de distintos autores siendo la última, en el año 2016, la titulada “Donde se cuenta lo que en ellas se ve” de Iñigo Royo. De 1999 a 2003 coordina los Encuentros Bienales de Gráfica Okupgraf proyecto Asociado a Arteleku por los que se concede al centro el Premio Nacional a la difusión de Obra Gráfica que otorga Calcografía Nacional de Madrid.

En 2008 formando equipo con María y Aurelio Vicente preparan la escenografía de la obra de títeres “El Jardinero” del Teatro de la Luna que se complementa con la exposición “Dietario de un Jardín” estrenados en el cine Leidor durante el Titirijai y que Aurelio concluye con el vídeo del mismo título estrenado en el Topic de Tolosa. A partir del año 2015, junto a María, en la plaza de Berastegi donde viven, tienen abierto el espacio La Bajera para dar a conocer su trabajo.

Tras más de 20 exposiciones individuales y numerosas colectivas su obra está presente en distintas colecciones privadas y públicas, entre ellas, la Diputación de Gipuzkoa. Archivo Provincial de Gipuzkoa. Biblioteca Koldo Mitxelena Kulturunea, Biblioteca de la Diputación de Vizcaya, Fundación Kutxa Instituto Oncológico, el Gobierno Vasco, y los Ayuntamientos de Tolosa, Berastegi, Ordizia y Pamplona.

Ayuntamiento de Pamplona / Iruñeko Udala

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