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Emilio Matute presenta su particular visión de ‘Las ciudades invisibles’ en el Polvorín de la Ciudadela hasta el 13 de enero

Las exposiciones de Ciudadela se visitan sábados de 12 a 14 y de 18 a 20.30, domingos de 12 a 14 y de martes a viernes de 18 a 20.30 horas

 

El arquitecto Emilio Matute presenta su particular visión del libro de Italo Calvino ‘Las ciudades invisibles’ en una exposición con 34 obras que puede visitarse en el Polvorín de la Ciudadela  hasta el 13 de enero. El libro relata, con un lenguaje próximo al realismo mágico, el viaje de Marco Polo a cincuenta y cinco ciudades del imperio del Gran Kan y la conversación que mantienen entre ambos. En palabras de Matute la muestra es la recreación de algunas de esas ‘ciudades invisibles’. Unas interpretan la narración y toman su nombre del texto y otras son una réplica personal que siguen las pautas nominales del libro.

La exposición se puede visitar los sábados de 12 a 14 horas y de 18 a 20.30 horas; los domingos y festivos de 12 a 14 horas solo por la mañana; y los días laborables, de martes a viernes, de 18 a 20.30 horas por la tarde.

El concepto del que ha partido en la muestra es que entiende a hombres y mujeres como seres sociales y aborda su manifestación pública en el recinto de las ciudades. Elabora un recorrido urbano y visual con secuencias de imágenes descriptivas en las que toma importancia el aspecto psicológico. El interés del autor es mostrar la ciudad como un tejido en continua evolución constructiva que podría levantarse de su propia ruina y en el que aparecen itinerarios urbanos y recorridos que dan vida a las urbes. Además, presenta ciudades superpuestas en el devenir de la historia.

Ahondar en los problemas que plantea la ciudad moderna

Matute en su trabajo ahonda en los problemas que plantea la ciudad moderna y que aparecen reflejados en la descripción, sin querer ceñirse solo a la ilustración del texto. La exposición es una recreación plástica que toma el espíritu del libro y plasma sobre veintinueve cuadros otras tantas ciudades con nombres de mujer además de cinco obras con retratos del viajero que las recorre. La pintura es acrílica sobre lienzo y entre los elementos utilizados están los propios de los proyectos arquitectónicos como pórticos, planos, tramas urbanas o rotuladores junto con láminas de plástico que hacen de envoltura urbana que se apodera del entorno rural. De los 34 cuadros, 26 tienen un tamaño de 65×46 cm, 5 de 46×33 cm, 2 de 33×33 y uno de 65x 65 cm.

Emilio Matute es ingeniero técnico industrial por la Universidad de Jaén y está licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco. Ha finalizado los cursos de doctorado en Historia en la Universidad Pública de Navarra y en su currículum figura el segundo premio en la I Bienal de Pintura de Pamplona. Sus obras han podido verse en exposiciones en Pamplona, Vitoria, Madrid, Barcelona, Valladolid, Tafalla, Tudela, Alsasua, Sevilla y Estella.

Con esta exposición, Emilio Matute regresa a la Ciudadela tras haber expuesto en este espacio en 1996, 2000, 2006 y 2011. Ha mantenido el planteamiento secuencial del relato como en su anterior exposición, donde un personaje femenino recorría los márgenes del río Larraun. Ahora es un viajero el que realiza el itinerario urbano en una geografía metropolitana sujeta a la acción del tiempo.

Describir la ciudad cambiante

Tal y como recoge en el catálogo de la exposición el texto de Vicente Taberna, en el diálogo entre Marco Polo y Kublai Kan, en el libro de Italo Calvino, hablan sobre todo de la idea de ciudad y reflexionan sobre las diferentes manifestaciones de lo urbano, mucho más que de una descripción de las ciudades una a una. Una vez que el emperador conoce las ciudades de su imperio comienza a pensarlas de nuevo y proyectarlas.

Según este autor, Emilio Matute viene a sustituir a Marco Polo en la descripción de las ciudades con sus pinturas. Los cuadros de Matute muestran las ciudades cuando se están construyendo o cuando están cambiando y adquieren cualidades y características de las que carecían. Hay una presencia importante de estructuras de edificios en construcción y de infraestructuras urbanas además de las tramas urbanas. Las pinturas también recogen la primera transformación en la que lo urbano ocupa el territorio de lo rústico.

Las ciudades se caracterizan por su urbanidad, sus dimensiones y sus cualidades físicas que incluyen en las vidas de sus habitantes. Esa fisicidad de las ciudades se expresa en los cuadros en la importancia de la línea, el uso del color y del blanco y negro, la composición, y la presencia de los planos con los que se proyectaron y se construyeron.

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