Saltear al contenido principal

Doce armarios roperos antiguos conforman una ‘máquina de la memoria’ en el Horno de la Ciudadela

El proyectos artístico, obra de Santiago Martínez, Morayma Meléndez y Daniel Resano, interpela al visitante sobre su relación con lo que le rodea

 

Son doce armarios roperos antiguos comprados a Traperos de Emaús. Diez armarios están sobre el terreno y dos de ellos se levantan como techos. Son doce armarios distintos, pero unidos para conformar una estructura laberíntica y transitable con un principio y un final. Porque de eso se trata, de recorrerla, de descubrir los textos, imágenes y objetos que aparecen entre los armarios y vivir con ellos las memorias domésticas e históricas en base a los recuerdos que atesoran. Como si fuesen una máquina de memoria.

Así es ‘Oh! Ñarará!’, el proyecto artístico que desde hoy miércoles hasta el próximo 4 de febrero podrá visitarse en el Horno de la Ciudadela. El proyecto ha sido presentado esta mañana por la directora del Área de Educación y Cultura, Maitena Muruzábal, acompañada por los autores de esta instalación: Santiago Martínez-Magdalena, Morayma Meléndez-Suárez y Daniel Resano. A partir de esta tarde, el horario de visita es de martes a viernes de 18 a 20.30 horas, los sábados de 12 a 14 horas y de 18 a 20.30 horas y los domingos y festivos de 12 a 14 horas. Los días 25 de diciembre, 1 y 6 de enero los pabellones de exposición permanecerán cerrados.

‘Oh! Ñarará!’ es un proyecto artístico patrocinado por el Ayuntamiento de Pamplona, que tuvo su inicio en un proyecto cultural de la Universidad Pública de Navarra y el Centro Huarte de Arte Contemporáneo, en colaboración con la Fundación Traperos de Emaús Navarra. Trabajando con procesos creativos de investigación social y artística se formó el grupo de trabajo interdisciplinar y experimental -entre la antropología, la sociología y el arte contemporáneo- compuesto por Santiago Martínez-Magdalena (UPNA), Morayma Meléndez-Suárez (UPV-EHU), y Daniel Resano (UV).

Se trata de una máquina de la memoria: produce fantasmagorías familiares y permite adentrarse en espacios próximos que empujan irremediablemente a las profundidades de las preguntas impertinentes. El artefacto dispone de numerosos elementos portados por los mismo armarios antes de su incineración, así como objetos encontrados. En esta ocasión, se carga y aumenta con la memoria infantil e intergeneracional.

Santiago Martínez-Magdalena es doctor de Antropología de la Universidad Pública de Navarra; Morayma Meléndez-Suárez es socióloga y tiene un máster en Ciencias Sociales aplicadas al Medio Ambiente y en Investigación y Creación en Arte de la Universidad del País Vasco; y Daniel Resano es especialista en escultura por la Universidad de Valencia. El proyecto de estos tres artistas es un artefacto que pretende interpelar al público navarro sobre las alteridades históricas y la relación que tenemos con los que nos rodea. Se trata de romper con la homogeneización social y atender a la diversidad de los grupos presentes y ausentes en la comunidad y cómo se interrelacionan y diluyen.

Como los propios autores indican, ‘Oh! Ñarará!’ “es el bostezo, la risa y el lenguaje ininteligible (al-garabía) de las alteridades resistentes en la colonización histórica de “países de acogida” en la globalización migrante”. “‘Oh! Ñarará!’ es un artefacto cargado de preguntas sobre nuestra relación con los demás. Atravesando diferentes espacios domésticos se evocan memorias históricas y recogen ecos, olores, sudores de todas las personas que decidan atravesar ‘Oh! Ñarará!’”, explican.

La instalación mide 6 metros de largo por 5 de ancho y tiene una altura de aproximadamente 3,5 metros. Va acompañada de iluminación que alumbra textos, imágenes y objetos que aportan el sentido y la poética de la pieza.

Ayuntamiento de Pamplona / Iruñeko Udala

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba