Crónica del Concierto en Anaitasuna Día de Navarra 2012

El Festival Día de Navarra estuvo marcado por el frío reinante en los alrededores del Anaitasuna, donde tuvo lugar el evento musical. El primer grupo en subir al escenario para deleite del no muy numeroso pero sí ruidoso público, fueron los vencedores del
Encuentro Jóvenes Artistas de Navarra 2012, Sonic Toys. Comenzaron esgrimiendo un directo potente con el sonido de la guitarra y la voz de Álex, presentando temas
de su nuevo álbum que verá la luz en fechas próximas. Pese a que la maqueta original del grupo fue en ingles, los chicos de Sonic Toys han decidido cantar en castellano en su primer LP. Después de dos nuevas canciones, decidieron tocar una versión; “vamos a tocar una que conoceréis” anunciaba Álex. En efecto, se aventuraron a tocar
una conocida canción de la cantante británica Adele. El experimento funcionó, ya que el nivel de la versión fue notable y el público, un tanto impasible hasta entonces, comenzó a bailar y a cantar. Tras agradecer a Rudy Goroskieta su apoyo para que el proyecto de Sonic Toys saliera adelante, retomaron los temas del álbum debut. Álex trató de
motivar al público al grito de “vamos a subir el ritmo”, acompañado de una intro de batería que hizo que la gente siguiera bailando y saltando al ritmo de la guitarra.
Tras un par de canciones, Sonic Toys se despidieron que “hoy es el primer día que cantamos en castellano, vamos a sacar nuevo disco, así que esperemos que os guste” bajo una ovación de un público que poco a poco iba en aumento. En definitiva, un directo fresco, potente, con un sonido y un ritmo que enganchan desde el principio. Sonic Toys es un grupo a tener en cuenta el año próximo con motivo de su primer LP.

El segundo grupo de la tarde-noche fue Miss Caffeina, que demostraron con creces ser un grupo con un crecimiento y una expansión bastante notables. Con un Álvaro soberbio a la guitarra y un Alberto entregado a la voz, micrófono en mano sin parar apenas de moverse de un lado a otro del escenario, afrontaron cada uno de los temas que tocaron con mucha fuerza. El número de gente presente en la pista y en el graderío fue aumentando paulatinamente mientras Alberto agradecía al público su presencia. “Hoy tenemos una canción para cada uno de vosotros, es un placer estar aquí. Muchas gracias por venir” dijo antes de coger una pandereta y marcar el ritmo de lo que sería “mecánica espiral”, tocada bajo una tenue luz roja con el público coreando la letra sin cesar. Acto seguido, Alberto cogió una guitarra española y pidió al público “tenéis que hacer mucho ruido, eso estaría bien”. “Lisboa” fue la escogida por el grupo madrileño para hacer cantar a la gente y que el ambiente no decayera.Después de tocar con buena aceptación “La guerra”, llegó el turno para el single del segundo álbum de Miss Caffeina, “Capitán”, que fue defendido con fuerza por Alberto y con buenos punteos de guitarra, obtuvo una notable acogida entre los allí presentes. Con “Mi ruina” y “Cabaret”, Miss Caffeina se despidió del público del Anaitasuna con los deberes muy bien hechos. Un directo fuerte que nos deja con ganas de poder disfrutar más de su música mientras esperamos que su segundo disco esté disponible.

Huecco, que sustituía a Bebe en el cartel, actuó en tercer lugar. Lo hizo ante un público bastante numeroso que, aunque no copaba las gradas, sí que lo hacía con la pista.
Se presentaron con una cálida luz azul al sonido de la Marcha Imperial de Star Wars, que, con el paso de los segundos, adoptaba una base de percusión reggae con un ritmo que consiguió animar a la gente a bailar. Huecco demostró que con simpatía y naturalidad se puede tener al público de tu parte cantando y bailando, ya que conectó con los asistentes de forma rápida y alegre. Comenzó con un set-list fuerte, ya que en segundo lugar tocó la conocida “Reina de los angelotes” con un Leo sublime a la guitarra y un público entregado. El tirón de Huecco se hizo notar cuando según avanzaba el concierto, la gente iba rellenando los pocos huecos que quedaban en la pista y se disponían a corear cada uno de los temas del artista. Un “Gracias apaches” del cantante cerró la canción “Señales de humo” y dio paso a “Se acabaron las lágrimas”, dedicada a todas las mujeres luchadoras de España y del mundo. La fuerza y la garra que desprendía Huecco se vieron incrementadas al continuar con “Pa mi guerrera”, su primer gran éxito en su etapa como HueccoIvan (Huecco) comenzó a dar coba al público haciéndole partícipe de la magnitud e intensidad del concierto, interactuando con ellos hasta llegar a otro conocido tema, “Mirando al cielo” que hizo que el público se mantuviera ondeando los brazos en alto durante toda la canción. Iván terminó la canción agradeciendo a la gente su “confianza en la música, y más con la que está cayendo”, lo que le hizo merecedor de una sonora ovación. Acto seguido presentó al bajista, Óscar, natural de Pamplona, que se llevó una de las mejores ovaciones de la noche. Antes de dar paso al final del concierto, Huecco se metió al público en el bolsillo al decir que “la ovación más grande es para la parte más importante de Huecco, vosotros en alusión a la gente que le aclamaba. Como colofón final, no podía faltar “Dame vida”, con la que nadie quedó indiferente debido a que fue defendida con una asombrosa calidad musical. Antes de despedirse del público del Anaitasuna, sacaron al escenario un balón promocional del proyecto “Dame vida” y los componentes del grupo jugaron un rato con él antes de lanzarlo al público como regalo. Un directo muy potente, con mucha garra que transmitía muy buen ambiente y con el que nadie quedó indiferente, probablemente, el mejor directo del Festival Día de Navarra.


Posteriormente actuó el mayor reclamo del cartel, Rulo volvía al Anaitasuna pero esta vez como Rulo y la Contrabanda.“A punto de colapsar”, del nuevo álbum “Especies en extinción” fue el elegido por Rulo y los suyos para dar comienzo al esperado concierto.Le siguieron “No sé” y “El prota”, con un tirón superior para la primera, que forma parte del primer álbum. Rulo agradeció el recibimiento del Anaitasuna y respondió con “Mi cenicienta”, uno de sus mejores temas desde que forma con la Contrabanda, y que fue aclamado por el público, un poco menos numeroso que el que hubo con Huecco, pero igual de entregado a cada uno de los temas. En “Buscando el mar” la formación liderada por el cantante cántabro sorprendió a propios y extraños al
alinear 4 guitarras. A las tres habituales hubo que sumar la del teclista, que asió una y demostró que tiene buenas maneras. Las cuatro guitarras compartieron tema sin solaparse unas a otras en armonía, al no ser un tema demasiado “movido”. “Como a veces lo hice yo”, otro tema destacado de “Señales de humo” puso en movimiento incesante al público, que se dejaba la garganta canción tras canción. Rulo
se dirigió a la gente que le aclamaba diciendo que ” para mí es un honor volver al Anaitasuna después de dos años, ya que es un auténtico templo de la música. Pensaba que iba a palmar sin volver aquí, pero aquí estoy de nuevo, ahora con la Contrabanda”. Tras esas palabras se lanzó a tocar el single de su nuevo álbum, “Divididos”, con el que Rulo sacó su armónica a pasear y que posiblemente sea el tema,por ahora, más
conocido de “Especies en extinción”. Por la reacción del público así lo pareció. Tras ese tema, Rulo anunció que tenía preparada una colaboración especial para el concierto. La cantante pamplonica Airam Etxaniz subió al escenario para cantar “A solas”. Las voces de Rulo y Airam concordaron a la perfección haciendo que la canción sonará de forma sobresaliente.Tras despedir a Airam con una sonora ovación, Rulo y la Contrabanda recuperó el tema de La Fuga “Buscando en la basura” que hizo que el público se pusiera a saltar y a corear el tema de forma notoria. Tras presentar a Txarli, batería, Rulo dio paso a “Mi pequeña cicatriz”, lo que él denominó un pequeño blues, que dejó frío a una parte del público, que esperaba un tema más rockero. Después le llegó el turno a “Fauna rara”, en la que llegó a utilizar un megáfono frente al micrófono para obtener un efecto sonoro, el cual fue conmseguido sin notarse apenas sonidos de acople y, tras presentar a Fito como “hermano del alma”, introdujo un segundo tema de La Fuga, “Paquí pallá”, recibido por el público con los brazos en alto. “Heridas de rock&roll” fue la canción escogida para agradecer a Rudy Goroskieta y a Javi San Martín su apoyo y el trabajo realizado con ellos mientras el público coreaba cada estrofa. Rulo presentó “La flor” como “un canto al desencanto urbanita”, bien defendido sobre el escenario, pero al que quizás le harían falta un par de punteos duros de guitarra para hacerse notar más. “La cabecita loca”, conocido single del primer LP de Rulo y la Contrabanda consiguió poner a la mayoría de la gente de pie cantando sin cesar. Es notable la aceptación del público sobre este tema, que le hace ser uno de los más deseados en los directos. Las guitarras sonaron estupéndamente mientras Rulo se desenvolvía como pez en el agua frente al micrófono. Cerró el concierto “Al infinito”, uno de los temas del nuevo disco que sonó basrtante bien, con Rulo entregado a la causa. Para justificar su despedida aludió que “hay que compartir la felicidad y esta es una fiesta de 5 bandas…que viva el Rock&Roll” dijo entre los aplausos y gritos del público. Un directo con mucho poder pero al que le faltan unos pequeños retoques en los nuevos temas para terminar de enganchar al público como lo hizo con el primer álbum. Posición de “cabeza de cartel” muy justificada.

Cerraba el cartel del festival Bongo Botrako, que tuvo que lidiar con un importante descenso en la afluencia de espectadores. Comenzaron con una mezcla de teclado, guitarra, trompeta y saxofón, que unido al fuerte sonido de la batería, hizo que el público, con síntomas de cansancio evidentes, comenzara a bailar de forma continua y sin apenas descanso al compás de cada uno de los temas que tocaban.“Seguir andando” fue uno de los temas más aclamados, en el que el sonido del teclado y los coros se acoplaron de forma sobresaliente, haciendo las delicias de la gente. Después de dedicar un tema a Esther, que perdió un ojo en una carga policial el Barcelona, Uri, cantante, dejó un claro mensaje: “No pensamos dejar de luchar hasta que el pueblo mande, nuestros derechos y nuestra libertad ya no son del banco” mientras que el ritmo y la velocidad de la música subían constantemente para hacer de la pista una auténtica fiesta. Canción tras canción el cansancio comenzó a hacer mella en el público, que poco a poco comenzó a disminuir de forma muy lenta y pausada, aunque manteniendo las ganas de disfrutar. Con “Todos los días sale el sol”, canción con la que Bongo Botrako se dio a conocer a nivel nacional, llegó uno de los momentos más esperados.Las pocas fuerzas que albergaba el público se multiplicaron para responder como se merecía al tema estrella, por el momento, del grupo. Los allí presentes correspondieron al tema cantando y bailando exprimiéndose al máximo. Tras esa canción, Bongo Botrako desapareció del escenario para volver con el single que da nombre a su segundo álbum, “Revoltosa”, tema muy coreado y bailado también, con un Uri detallando su voz en cada acorde de forma que quedara un directo muy bueno. Tras una versión de “Volare” muy marchosa, se despidieron bajo una gran ovación del público, cerrando así el Festival Día de Navarra 2012.

En resumen, un gran festival marcado por el frío ambiente fuera del Anaitasuna y por el cálido ambiente dentro, con altibajos notables en afluencia de público, aunque sin importar el número de asistentes, ya que cantaron y bailaron desde Sonic Toys hasta Bongo Botrako, creando un ambiente inmejorable. Musicalmente hablando fue un festival con todos los ingredientes necesarios para ser un evento muy interesante, con buenas bandas, Sonic Toys, Miss Caffeina, Huecco, Rulo y la Contrabanda y Bongo Botrako, que derrocharon energía para acompañar como es debido a sus temas en cada actuación.

Reportero: Christian Fernández  | Imágenes: Celeste Pellegrini

 

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